A principios del siglo XX, el movimiento moderno y las vanguardias estimulaban cada vez más la imaginación de los artistas y los límites entre las bellas artes y las artes aplicadas comenzaban a desaparecer…

El Arts and Crafts había defendido a mediados del XIX la vuelta a las formas preindustriales de producción para combatir los efectos negativos de la industrialización en el arte y la sociedad: ¡el artesano/artista debía recuperar su libertad creativa y traer de vuelta la felicidad al espacio de trabajo!

Pronto llegaron estas ideas a Alemania convertidas en medidas para mejorar los productos y las formas de producción. Nuevos conceptos fueron la creencia en la fuerza espiritual y moral del arte y la inspiración en los talleres medievales. Uno de los ejemplos de renovación en las escuelas de artes aplicadas fue el caso de Henry Van de Velde en Weimar en 1902, donde se fundaría la Bauhaus.

Lyonel Feininger, Catedral, 1919, Portada y primera página del manifiesto y programa de la Bauhaus, Walter Gropius, abril 1919

Los comienzos de la Bauhaus estuvieron fuertemente vinculados al Expresionismo y apuntan a este poder reformador del arte. La utilización de la xilografía de Feininger en el manifiesto refleja este carácter casi religioso del primer programa de la escuela. El objetivo de la Bauhaus fue la enseñanza de habilidades artesanales, técnicas y artísticas sin distinción, con los que construir un nuevo entorno caracterizado no solo por una estética, sino también por una ética moderna. El retorno a la artesanía resulta imprescindible para elaborar un nuevo lenguaje artístico que inunde la sociedad y guíe la arquitectura del futuro.

WEIMAR

En abril de 1919 se inauguró la Staatliches Bauhaus de Weimar fusionando el antiguo centro de formación de bellas artes con el de artes aplicadas. La escuela representaba el espíritu de cambio de una nueva época que se inauguraba con la República de Weimar.


Dejando a un lado la tradicional enseñanza académica, la visión pedagógica de la escuela defendía un concepto del arte heterogéneo que englobaba distintos métodos creativos y priorizaba la libertad individual. En la práctica, se suprimieron también todas las condiciones de acceso a la escuela, dando la bienvenida a alumnos sin limitaciones de género, nacionalidad o expediente. En la primera generación de estudiantes de la Bauhaus, casi la mitad fueron mujeres.



La preparación de los alumnos comenzaba con el curso preliminar, ideado por el pedagogo y artista Johannes Itten y común a todos los estudiantes, en el que se profundizaba sobre las condiciones elementales de toda creación: material, posibilidades de representación y construcción. Tras esta fase, se accedía a la formación práctica y especializada en los talleres.

Entre los docentes se encontraban Lyonel Feininger, Grhard Marcks o Johannes Itten. En 1920 se suma al equipo Georg Muche y se fundan los talleres de escultura en madera y piedra, pintura decorativa, carpintería y alfarería. A finales de ese año, la escuela recibe a Oskar Schlemmer, conocido sobre todo por su trabajo en la sección de teatro. En 1921 aterrizaron los antiguos miembros de Der blaue Reiter Paul Klee y Wassily Kandinsky. Klee comenzó como director del taller de encuadernación, pasando por el de pintura en vidrio y las clases de teoría de la pintura. Kandinsky, que había formado parte de los Vkhutemas de Moscú, dirigió el taller de pintura mural hasta 1925. Junto con Klee, su vecino en las casas de maestros de Dessau, organizó las clases de pintura libre, que dedicaron mayormente a la pintura abstracta.

Nina Kandinsky, Klee y Kandinsky bebiendo té frente a su casa de Dessau, 1929.

En 1921 suceden algunos eventos importantes que redirigen la escuela hacia un enfoque más funcionalista e industrial.

Por una parte, la estancia de Theo Van Doesburg, artista de De Stijl, en la ciudad y sus cursos paralelos a los que asisten tanto profesores como alumnos de la Bauhaus. Por otra, la influencia de la vanguardia constructivista rusa, con la que la escuela estuvo en contacto. Además de la visita de Lissitzsky, también se realizaron intercambios con alumnos de los Vkhutemas de Moscú.

En 1922 se organizó el Congreso de constructivistas y dadaístas en Weimar, con el propio Doesburg, el recién incorporado Moholy-Nagy y otros artistas como Tristan Tzara, Hans Richter o El Lissitzky.

Congreso internacional de constructivistas y dadaístas en Weimar, 1922. Arriba: Max y Lotte Burchartz, Peter Röhl, Vogel, Lucia y László Moholy-Nagy, Alfred Kemeny. Centro: Alexa Röhl, El Lissitzky (con pipa), Nelly y Theo van Doesburg, Sturtzkopf. Abajo: Werner Graeff, Nini Smit, Harry Scheibe, Cornelis van Eesteren, Hans Richter. Suelo Tristan Tzara, Hans Arp


La evolución del logotipo de la escuela es un ejemplo gráfico de este cambio. El primero fue diseñado por Röhl e incluye numerosos símbolos que aluden a culturas primitivas, como la pirámide egipcia, la esvástica o la rueda del sol, entre los que se alza el ser humano, como centro de un cosmos espiritual. En la versión de 1922 de Oskar Schlemmer, el motivo del ser humano se ha visto sincretizado a un rostro formado por líneas geométricas rodeado por un círculo. En cuanto al profesorado, este cambio se vio representado en la sustitución de Johannes Itten como director del curso preliminar por Moholy-Nagy.

La nueva actitud de la Bauhaus quedó resumida en el lema "Arte y técnica: una nueva unidad" (Kunst und Technik: eine neue Einheit) y su estética quedó asimilada a la escuela. En 1923 se celebra la primera gran exposición de la escuela, en la que se presentaron los resultados de su trabajo junto con numerosos proyectos de arquitectura moderna



DESSAU

En 1924 y tras la victoria del partido conservador la Bauhaus perdió todo el apoyo político, de modo que su presupuesto fue reducido a la mitad y se cancelaron los contratos de los profesores. Finalmente, la escuela decidió emigrar y trasladarse a Dessau en 1925.

A pesar del aparente obstáculo, la mudanza a Dessau inició una época de prosperidad y estimuló su orientación hacia el diseño de productos industriales. En su nueva sede se llevó a cabo el deseado proyecto de Gropius de construir un edificio para la escuela. Cerca de la misma se situaron las casas de los maestros, diseñadas también por Gropius, en las que vivieron profesores y directores puerta con puerta. Además, el diseño de estos edificios son algunos de los mejores de la arquitectura de Gropius, construida en base a módulos funcionales en los que la geometría y la luz cumplen un papel protagonista.

Lucia Moholy, Bauhaus Dessau, 1926

Lucia Moholy, Meisterhäuser in Dessau, 1926. Casa doble de Kandinsky/Klee, ala noroeste | Arquitectura: Walter Gropius

Gropius dimite como director en 1928 y junto con él se marchan Bayer, Breuer y Moholy-Nagy. Hannes Meyer ocupa su puesto y profundiza en la visión analítica y científica del procedimiento artístico. Ahora, por ejemplo, se comienzan a vender diseños de la Bauhaus a la industria para su producción en masa. Josef Albers, nuevo director del curso preliminar se centra en la experimentación y la liberación de la creatividad individual de los alumnos a partir del conocimiento sensorial de los materiales y sus características específicas.

En 1930 Hannes Meyer es despedido de la Bauhaus por sus afiliaciones políticas con el comunismo y un total de 12 alumnos se marchan con él a Moscú. Meyer es sustituido por Mies Van der Rohe, bajo cuyo mandato se dividen los talleres en 5 secciones: arquitectura, arte creativo, publicidad, tejidos y fotografía.

Solo un año más tarde el NSDAP, que había aumentado su presencia considerablemente, exige la demolición de la Bauhaus. Por este motivo, Van der Rohe se marcha a Berlín y continúa un año más al mando de la Bauhaus, ahora como centro privado.

Finalmente con la llegada al poder del nacionalsocialismo la Bauhaus es clausurada en 1933.